Nuestra impasibilidad recubre la vida con
la máscara de la muerte; nuestro grito desgarra esa máscara y sube al cielo hasta distenderse,
romperse y caer como derrota y silencio. Por ambos caminos el mexicano se cierra al mundo: a la
vida y a la muerte
A pesar de alguna noticia que se presente en nuestras vidas , nosotros como mexicanos no tomamos por importancia lo que digan o lo que puede pasar , siempre van hacia adelante y cubrimos con mascaras lo que realmente sentimos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario