lunes, 18 de febrero de 2019

Brenda Grisel Pérez González PRP 101 19104002


Reflexión del tercer video.


“El mexicano es chingón por chingarse a los demás”
El mexicano siente necesidad de sentirse superior, de sentirse fuerte, respetado, no se raja, no se humilla, mantiene su ego y orgullo al máximo, aun cuando hace las cosas mal y peor aún, porque sabe que hace algo malo.
Piensan que ser chingón es burlar a la ley, de burlar a sus semejantes, burlar a su familia y, por lo tanto, burlarse a sí mismo. Aquí entra lo que decía Octavio Paz con respecto a que el mexicano porta una máscara para aparentar algo que no es ante la sociedad, engañándose a sí mismo de igual manera, creyéndose sus mentiras y malos hábitos a tal punto de llegar a pensar que está bien, y que es chingón hacerlo. Un ladrón se siente chingón porque se siente grande al intimidar y obtener lo que quiera con solo “pedirlo”, al inculcar el miedo a base de amenazas verbales, físicas, con armas, extorciones, etc.
El mexicano se siente superior al pasarse un alto, al colgarse de la luz de su vecino, al sobornar a la policía porque tiene el dinero para hacerlo, simplemente al romper las reglas, porque se siente superior, con privilegios como pocos los tienen, porque pueden hacer lo que se les dé la gana sin importar que estén haciendo algo mal… porque eso es de chingones, ser mejor que los demás sin importar que hagan para conseguirlo, sin ponerse a pensar que las reglas y normas están por nosotros y no solo por estar, no nos ponemos a pensar en las consecuencias de nuestros actos, aunque, lo peor es conocer esas consecuencias y aun así llevar a cabo el acto porque “el mexicano no se raja”.
Nos hundimos en nuestra propia ignorancia solo por guardar las apariencias, por encajar en la sociedad que nosotros mismos echamos a perder con nuestras malas enseñanzas, con nuestros malos hábitos, por sonsacar al bien portado, por mal aconsejar al inocente, por humillar al acomplejado, para después hacernos los de la vista gorda cuando surgen los problemas.
En México un hombre sensible no es hombre, en México una mujer no puede ser mejor que un hombre, en México exigimos sin dar nada de nuestra parte, criticamos sin ser mejores, solo lo hacemos para recalcar nuestra superioridad, no somos disciplinados, somos conformistas, los hombres del mañana, somos una boca enorme llena de promesas vacías, de sueños sin cumplir, de metas sin seguir, porque ni siquiera lo intentamos.
El cambio está en cada uno de nosotros, desde nuestros hogares, escuelas, trabajos, en el transporte público, podemos poner en práctica nuestros valores en cualquier lugar, y no empezando “mañana” … empecemos HOY.

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